Nuestras iglesias afirman juntas que cada una de ellas se reconoce
a sí misma como Iglesia de Jesucristo. Sus Confesiones se
enmarcan en las doctrinas cristológicas trinitarias de la
antigua Iglesia cristiana. Cada una de ellas procura hacer, con
la ayuda de Dios, lo que corresponde a una Iglesia de Cristo en
cuanto a la Palabra y los Sacramentos. Toda persona bautizada es
parte de la Iglesia Universal, y por lo tanto, se acepta la realidad
de Cristo en otro grupo compuesto por bautizados. El ministerio
ordenado en cada Iglesia tiene validez para ella: este hecho quedaba
implícitamente afirmado en nuestra cooperación ecuménica
desde el pasado como en el presente. De aquí en adelante
queremos reconocerlo en modo explícito.
El hecho de haber podido concertar en las anteriores afirmaciones
comunes, nos ha animado como Iglesias a realizar un paso más
en el camino de nuestras relaciones ecuménicas. En vista
de ello, nuestras Iglesias reconocen que Dios Padre, Hijo y Espíritu
Santo llama a su pueblo por el Evangelio, en el cual se nos anuncia
la voluntad salvífica del Señor. Esta voluntad que
es universal, se expresa en formas diferentes y por lo tanto,
trasciende nuestras respectivas tradiciones eclesiásticas.
A los efectos de reunir y alimentar a su pueblo, reconocemos que
Dios utiliza la proclamación de la Palabra y la administración
de los sacramentos. Hemos comprobado que, en las diversas tradiciones
de los sacramentos, constituyen las funciones básicas del
ministerio pastoral ordenado. Sobre la base de estas afirmciones
y reconocimiento anteriores, han resuelto suscribir el documento
del reconocimiento recíproco del ministerio pastoral ordenado.
La Iglesia Evangélica del Río de la Plata, la Iglesia
Evangélica Valdense del Río de la Plata, las Iglesias
Reformadas en Argentina, la Iglesia Evangélica Metodista
Argentina, la Iglesia de los Discípulos de Cristo y la
Iglesia Evangélica Metodista del Uruguay, en respuesta
a la acción del Espíritu Santo, han ido descubriendo
a lo largo de su historia, con las diversas formas de cooperación
ecuménica, entre las que se encuentra un Instituto en el
que sus pastores reciben su capacitación bíblico-teológica
en conjunto (el ISEDET), consideran,
a) que se
sienten partícipes de un ministerio común en medio
de los pueblos de esta región;
b) que reconocen
líneas comunes, dentro de una variedad en sus respectivas
tradiciones eclesiásticas y, en consecuencia
RESUELVEN expresar el reconocimiento recíproco de
su ministerio ordenado (que designamos indistintamente como pastor,
ministro o presbítero). Esto implica que el ministerio
ordenado en cualquiera de nuestras Iglesias será reconocido
con validez plena en las otras. En caso de un eventual llamado
a uno de nuestros pastores para cumplir su ministerio en otra
Iglesia, la misma no le exigirá una nueva ordenación.
En el templo de la Iglesia Evangélica del Río de
la Plata, sito en Sucre 2855, en Buenos Aires, a los dieciséis
días del mes de octubre de 1988.
Por Iglesia Evangélica del Río de la Plata
Por Iglesia Evangélica Valdense del Río de la Plata
Por Iglesias Reformadas en Argentina
Por Iglesia Evangélica Metodista Argentina
Por Iglesia de los Discípulos de Cristo
Por Iglesia Evangélica Metodista del Uruguay
Sínodo de Eldorado, Misiones, 18-22/10/1986
VI Asamblea General Ordinaria y
XXIX Conferencia Sinodal
Págs. 226-228
"Que la Iglesia Evangélica del Río de la Plata
apruebe el reconocimiento del ministerio pastoral entre las siguientes
Iglesias asociadas del Instituto Superior Evangélico de
Estudios Teológicos: Discípulos de cristo, Evangélica
del Río de la Plata, Evangélica Luterana Unida,
Evangélica Metodista Argentina, Evangélica Metodista
del Uruguay, Presbiteriana San Andrés, Reformadas en la
Argentina y Evangélica Valdense del Río de la Plata".
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